| La casa de mi hermana se dedica a las necesidades en varios aspectos de aquellos que huyen de la violencia doméstica y del asalto sexual. En 2002, un nuevo edificio fue construido para alojar éste programa. Ocho dormitorios cada uno con su propio baño, una zona de juego para niños bien equipada, una sala, un salón de actividades y una área para el personal proveen un ambiente acogedor para aquellos que necesitan un refugio seguro. Dos terapeutas así como una consejera/instructora trabajan con las víctimas tanto en el refugio como en la comunidad. Por medio de consejería, consejería legal, grupos de apoyo, manejo de casos, etc., nuestras residentes pueden empezar el largo proceso de reconstruir sus vidas y seguir adelante para volverse independientes y tener una vida sin violencia. Lo primero y más importante, ofrecemos un lugar seguro. Es muy seguro decir que La Casa de mi Hermana ha salvado literalmente vidas. A través de consejería, manejo de casos, consejería legal, habilitación y apoyo, víctimas de abuso familiar y asalto sexual pueden empezar la tarea ardua de superar el abatimiento y llegar a ser ciudadanas productivas. La intervención en una crisis puede tumbar la pared de aislamiento, dándole a muchas mujeres ese pequeño rayo de esperanza de que alguien puede entender el abuso que han sufrido y habilitarlas para dar los primeros pasos para romper ese círculo vicioso de abuso. Consejería legal puede dar un sentido de seguridad cuando se obtiene una orden de protección ex parte y la víctima siente por primera vez que hay algún recurso legal en contra del trato inhumano que aguantó. La consejería puede ayudar a establecer conciencia y a comenzar los pasos hacia la salud emocional. Nuestra meta es que cada mujer que sale de la Casa de mi Hermana, sea una persona fuerte y motivada que es capaz de tener una relación amorosa saludable donde ella esta al mismo nivel de su compañero o familiar. El año pasado, más del 83% de las mujeres que buscaron asistencia en la Casa de mi Hermana permanecieron fuera de la relación abusiva que las llevó al refugio y se han mantenido independientes durante ese período de tiempo. Por medio de recursos educativos y grupos de apoyo, estamos ayudando a niños y jóvenes menores a ser más concientes sobre la violencia en la familia, la violencia entre novios, etc., permitiéndoles aplicar medidas preventivas para éstas situaciones. Manteniendo la conversación continua sobre la violencia en la familia y el asalto sexual, nuestra comunidad será más conciente de las posibilidades y estará más atenta a las señales de abuso. El cambio en estas dos áreas ha sido siempre lento, pero en los últimos 25 años han habido cambios significativos producto de las medidas educativas y de prevención. En los sistemas judiciales, los cambios también han sido en forma lenta, pero toma tiempo y educación dentro de estos parámetros así como también se requiere a veces un cambio en la forma de pensar. Por un período de tiempo, nuestra comunidad ha crecido mejor informada, menos tolerante del comportamiento criminal, y más compasiva de aquellos atrapados en la red del abuso. El cambio es lento, sin embargo, cien años atrás era aceptable golpear a la esposa (con un palo no más grueso de doble del dedo gordo- como se dice hoy la regla del dedo pulgar), hoy en la mayoría de los círculos ésta práctica no es aceptada. Las leyes para perpetradores de violencia en la familia así como para acusados de asalto sexual se han puesto más duras, lo que ha servido un poco como freno a éstos delitos. La educación ha jugado un papel importante en cómo la sociedad responde a la violencia. El abuso en la familia no tiene que ver con situaciones socio-económicas; por tanto individuos de antecedentes diversos pueden encontrarse como víctimas. El año pasado, La Casa de mi Hermana albergó 229 victimas con un total de 8,561 noches de refugio. Hubo 791 sesiones de consejería, 104 sesiones de grupos de apoyo, y 627 sesiones de consejería legal. Nadie se merece ser abusado. La Casa de mi Hermana ofrece un refugio seguro y un lugar de sanación para aquellas en necesidad. |
| 24-HORAS LINEA DE CRISIS 704-872-3403 |
| SI USTED ESTA EN UNA RELACION ABUSIVA… Tenga números de teléfono importantes a mano para usted y sus niños como el de la policía, líneas de crisis, amigos, refugio. Piense en amigos y/o vecinos a los que les puede contar sobre el abuso. Pídales llamar a la policía si oyen ruidos de violencia o enojo. Enseñe a sus niños a marcar el 911 determine una palabra clave para usar con ellos cuando necesite ayuda. Practique formas de escapar de su casa en forma segura. Sea conciente de si hay armas en su casa, dónde están, etc. Evite esos lugares cuando cuando el abuso se empeora. Piense a dónde podría ir en caso de una situación peligrosa. Haga un plan. Empaque una bolsa con cosas necesarias diariamente y escóndala en un lugar donde puede cogerla fácilmente o puede pedir a un amigo o familiar que se la guarde. Consiga un teléfono celular o mantenga cambio en monedas para usar un teléfono público. Abra una cuenta de banco o o consiga una tarjeta de crédito en su nombre. Practique su plan de seguridad con frecuencia. Vaya a un lugar seguro- amigo, vecino, familiar- a emergencias en el hospital si necesita ayuda médica. Llame a la policía. Llámenos!! Si tiene tiempo, lleve papeles importantes para usted y sus niños: |
